Una de las cosas que agradezco a la vida es la facultad que poseo de poder asombrarme con los detalles más simples de la naturaleza; me resultó cuando menos interesante descubrir que la eusociedad ( termino que hace referencia al punto más elevado que una determinada organización social puede llegar a alcanzar ) no está presente en nosotros los humanos sino en insectos como las abejas,termitas y hormigas, precisamente estás últimas han servido como base para cálculos y algorítmos matemáticos los que son utilizados directamente en el desarrollo de tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial. Lo anterior viene a completar una idea que he ido fraguando desde hace un tiempo la cual está ligada con la posible vida inteligente extraterrestre y su hasta ahora esquiva evidencia. De lo anterior puedo deducir que una sociedad tecnológicamente avanzada no implica necesariamente una sociedad emocionalmente compleja, pasando a segundo lado la necesidad compulsiva ( muy propia de nosotros) de comunicarse y relacionarse con otros individuos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario