jueves, 3 de julio de 2014

Un viaje personal.

Desde pequeño me sentí atraído por las estrellas...me refiero a las que están allá arriba en el firmamento diáfano y oscuro. En aquellos tiempos donde la Internet no existía  el televisor era amo y señor de nuestro tiempo libre... Sintonizando el canal 13 los  jueves a las 21:30,un tipo vestido de terno y corbata aparecía promocionando una serie que prometía hacernos viajar por el espacio- tiempo y de paso dilucidar las más grandes interrogantes  que el hombre se a hecho sobre el universo y su destino. Al señor de terno ya lo conocía; dicho canal transmitía una serie llamada MUNDO donde el joven y delgado periodista hablaba sobre diferentes tópicos de carácter médico, científico, industrial , etc. Esta vez Hernán Olguín estaba parado delante de un gran cuadro que parecía ser una galaxia y me hablaba directamente diciendo que el científico Carl Sagan nos llevaría en su nave a un viaje personal y fantástico. Desde entonces el gusto por la Astronomía creció aún más pero el simple hecho de tener un telescopio me era imposible. Mi padre me hablaba del telescopio que su hermano Eugenio se había hecho cuando joven, que incluso pudo observar al planeta  Marte...Le insistí durante tanto tiempo a papá por un telescopio pero la posibilidad era tan lejana como aquellos astros que pretendía ver. Pasaron décadas y luego de pedir un crédito me compré mi primer telescopio eso si y acudiendo a mi inventiva, años antes ya me había fabricado mi primer telescopio: medía 2 metros de largo y la lente objetiva medía 75 centímetros de diámetro esta última la adquirí en una óptica  por solo $1500 pesos Chilenos( unos 3 dólares ) donde las tenían como muestrario. compre varias con el fin de experimentar hasta que dí con la que me ofrecía mejor imagen. El tubo óptico era de PVC y estaba montado sobre un carrete de hilo para encumbrar volantín...,el trípode era de palo sin tratamiento alguno durando muy poco así que decidí montar el instrumento sobre un pilar de fierro. Ambos telescopios fueron mi ventana hacia un mundo fascinante pero muy cercano al vicio pues pasaba horas tolerando el frío de la noche. Apesar del entusiasmo desconocía las constelaciones, los tipos de estrellas, sus magnitudes, no sabía a que escala estaba observando...todo se aclaró gracias a mi amigo Miguel Varela quién me prestó una serie de libros y revistas los cuales me ayudaron mucho. Para ti estimado las gracias infinitas.
Tiempo después adquirí un telescopio más poderoso: un celestron C6N con montura motorizada que tengo hasta el día de hoy. La ventaja de una montura motorizada es enorme ya que permite tomar fotos astronómicas con un tiempo de exposición prolongado. La cámara a utilizar fue una Canon A480 cuyo sensor es del tipo CCD ,muy utilizado en astrofotografía. A través de un foftware llamado CHDK las prestaciones para este modelo crecen de manera sorprendente, permitiendo hacer tomas de minutos y a intervalos regulares.
Les invito a ver algunas capturas que he podido hacer con el equipo antes descrito.

Planeta Marte.


Nebulosa M42 de la constelación de Orión.

NGC 104 Tucán.
Júpiter y su mancha roja.

Nebulosa de la tarántula.





No hay comentarios:

Publicar un comentario